Uno de cada cuatro niños en la Unión Europea (UE) se encuentra en riesgo de pobreza, un problema que amenaza con agravarse por la crisis económica y que afecta en especial a hijos de inmigrantes o gitanos.
 

La Comisión Europea (CE) calcula que más de 20 millones de menores de los 100 millones que viven en los Veintisiete Estados comunitarios afrontan ese riesgo, lo que ha propiciado la celebración de una conferencia europea sobre la pobreza y el bienestar infantil en Marche-en-Famenne (Bélgica), auspiciada por la presidencia de turno belga.

 

Unos 300 expertos venidos de toda Europa han analizado cómo abordar la lucha contra la pobreza infantil centrándose en tres cuestiones: garantizar el acceso a los recursos esenciales para las familias y los niños; facilitar el acceso de los menores a servicios y oportunidades; y fomentar la participación activa de niños y jóvenes en las decisiones que les afectan.