Visita nuestra página de Facebook
Visita nuestro perfil de Twitter
Visita nuestro Instagram
Visita nuestro canal de YouTube

¡Haz tu donación contra la pobreza!

INFÓRMATE

NOTICIAS

Infancia y Adolescencia

EAPN- ES celebra la  aprobación del anteproyecto de Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia

Esta ley situará a España entre los países punteros a nivel mundial en la defensa y protección de la infancia y la adolescencia

10/06/2020 | EAPN

En España, la violencia contra los niños, niñas y adolescentes ha permanecido históricamente como una realidad oculta, poco documentada y denunciada, sin ser percibida como un problema social, a pesar de la gravedad que reflejan los pocos datos de los que se disponen. 

La Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia introducirá importantes cambios legales y situará a España entre los países punteros a nivel mundial en la defensa y protección de la infancia y la adolescencia.

Este tipo de violencia incluye actos físicos de maltrato y de abusos, así como psicológicos, como los insultos y la humillación, la discriminación o el abandono. Una de sus características es su elevado grado de ocultamiento. Las manifestaciones más extremas pueden aparecer en las noticias, pero no emergen los pequeños actos violentos y abusivos, repetidos diariamente, los cuales generan también graves daños en las víctimas. 

Una segunda característica es que, si bien algunos actos violentos son inesperados y aislados, la mayoría son perpetrados por personas que las víctimas conocen y en las que deberían poder confiar: sus progenitores, novios o novias, cónyuges o parejas, compañeros o compañeras de escuela, profesionales que les asisten, etc. 

La tercera característica es que la violencia es más aguda cuando las víctimas incorporan otros factores de vulnerabilidad en el ámbito personal, como sufrir una enfermedad, tener una discapacidad o diversidad funcional, tener una orientación sexual diversa o, en el ámbito social, como vivir en situación de pobreza extrema, residir en una institución para menores, participar en un proceso migratorio o de búsqueda de asilo en condiciones de riesgo o ser víctimas del tráfico de personas. Anualmente, unos 55 millones de niños, niñas y adolescentes experimentan algún tipo de violencia física, sexual, emocional o psicológica en Europa, según la Organización Mundial de la Salud. Todos los Estados miembros de la Unión Europea tienen la obligación de garantizar que, en toda acción que pueda afectar a un niño, niña o adolescente, el interés superior de éste sea la consideración principal. 

“Esperamos además que la ley venga acompañada de una adecuada dotación presupuestaria y de una estrategia con medidas concretas de sensibilización, prevención, protección y reparación; así como de responsabilidades definidas para cada nivel administrativo” ha explicado Graciela Malgesini, responsable de Incidencia Política y Asuntos Europeos de EAPN-ES.

“La violencia contra la infancia es un problema alarmante. Esta ley lanza un mensaje rotundo de rechazo a cualquier forma de violencia contra la infancia y esperamos que traiga consigo un cambio de conciencia en la sociedad”, ha explicado Carles López, presidente de la Plataforma de Infancia.

El anuncio de la aprobación de este anteproyecto de ley es una noticia muy esperada por las entidades que forman parte de EAPN. Entre las principales novedades que introduce, destaca la nueva regulación que se da a los delitos de odio, que incluye a la aporofobia dentro de estos tipos penales. Asimismo, se extiende el tiempo de prescripción de los delitos más graves cometidos contra las personas menores de edad, hasta que la víctima haya cumplido los 45 años. Otro de los nuevos tipos delictivos que se introducen se dirige a erradicar la impunidad de conductas violentas y abusivas, incluyendo a aquellas que promuevan el suicidio, la autolesión o los trastornos alimenticios, realizadas a través de medios tecnológicos y de la comunicación. 

Desde EAPN-ES, esperamos que la ley venga acompañada de una adecuada dotación presupuestaria, de una estrategia con medidas concretas de sensibilización, prevención, protección y reparación, así como de responsabilidades definidas para cada nivel administrativo, que resulten especialmente contundentes en el ámbito judicial.  

Entre los principales cambios que introducirá la norma se encuentran el aumento del plazo para que empiece a contar la prescripción de los delitos cometidos hacia menores de edad, que pasará a empezar a contar desde que la víctima cumpla los 30 años en lugar de que sea a partir de que alcance la mayoría de edad. La ley también recoge el refuerzo de los protocolos de prevención de violencia en las escuelas y centros de deporte y ocio, así como la formación de jueces y fiscales en derechos de infancia o el refuerzo de la prueba preconstituida como medida para evitar que los niños y niñas tengan que dar testimonio muchas veces y ante distintos agentes.

 

BUSCAR