Visita nuestra página de Facebook
Visita nuestro perfil de Twitter
Visita nuestro Instagram
Visita nuestro canal de YouTube

¡Haz tu donación contra la pobreza!

INFÓRMATE

NOTICIAS

La población inmigrante en España sufre una grave segregación social y económica, según un estudio de Cáritas y Comillas

Bajo el título «Un arraigo sobre el alambre". La integración social de la Población de Origen Inmigrante (POI) en España», Cáritas Española y el Instituto Universitario de Estudios sobre Migraciones (IUEM) de la Universidad Pontificia Comillas constatan la grave segregación social y económica de la población inmigrante a pesar de su fuerte arraigo

15/09/2020 | EAPN

Bajo el título «Un arraigo sobre el alambre”. La integración social de la Población de Origen Inmigrante (POI) en España», Cáritas Española y el Instituto Universitario de Estudios sobre Migraciones (IUEM) de la Universidad Pontificia Comillas han presentado esta mañana en Madrid un estudio donde se analizan los resultados de una encuesta estatal llevada a cabo por ambas entidades para evaluar cuál ha sido el proceso de integración de los casi ocho millones de habitantes de origen inmigrante que viven en España en la última década.

El estudio revela cómo, a pesar los buenos niveles de arraigo de la población inmigrante que vive en nuestro país, son personas con muy bajos niveles de integración económica y laboral. Hablamos de una migración que desde que llegó no se ha ido y que ni siquiera en los años más duros de la crisis pensaron en salir de forma masiva. Sin embargo, estas personas siguen ocupando los peores puestos de trabajo y las menores retribuciones a pesar de que sus niveles educativos son muy similares a los de la población española.

Además, son las mujeres inmigrantes las que encarnan los índices más altos de arraigo y las situaciones más severas de segregación económica laboral. Como explican los autores, “son las que mejor se sienten entre nosotros, las que cuidan de nuestros mayores y niños, las que mantienen limpias nuestras casas, colegios y oficinas, pero las que sufren la peor segregación laboral y las que menos ingresos obtienen. Y aquí se cruza la doble discriminación, porque no solo se ven negativamente afectadas por los mencionados procesos de discriminación étnica, sino también por procesos de desigualdad basados en género”.

Por otra parte, el estudio constata que la población inmigrante no sólo no abusa de los sistemas de protección, sino que además es un contribuidor clave: la población inmigrante es eminentemente joven y activa, aspectos que, en un contexto demográfico de claro envejecimiento como el español, tienen una importancia vital. 

La secretaria general de Cáritas, Natalia Peiro, ha abogado por “una sociedad que acoja y proteja a los millones de migrantes que viven con nosotros, haciéndoles sentir que no están solos, y por promover e integrar, construyendo juntos un futuro mejor”.

 


 

 

BUSCAR