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Entrevista EAPN

"Un país que no protege a su juventud no es una sociedad sostenible"

Entrevista a Elena Ruiz, presidenta del Consejo de la Juventud de España

Elena Ruíz, presidenta del Consejo de la Juventud de España.

25/06/2021 | EAPN - Actualidad


En 2019, y citando datos del propio Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España, sólo el 18,5% de la población entre 16 y 29 años se había emancipado. Pero el problema de la precariedad y de la imposibilidad de emancipación de la juventud hasta edades muy tardías no lo ha traído la COVID-19. Es un problema estructural que imposibilita que España pueda planificar de forma correcta su futuro más cercano. Evidentemente, la pandemia ha venido a agravar la realidad. ¿Qué políticas tendrían que cambiar de forma urgente en nuestro país para dejar de estar entre los 6 peores de la UE-27 en términos de emancipación juvenil?

En primer lugar, hay que analizar de dónde proviene esta realidad. Por un lado, la pésima calidad, seguridad y estabilidad de las personas jóvenes que acceden al mercado laboral; y por otro, los altos precios de los alquileres que nos encontramos, sobre todo, en las ciudades más tensionadas, que a su vez son las que generan más puestos de trabajo. Y de aquí extraemos conclusiones claras: Necesitamos políticas que fomenten la creación de puestos de trabajo con contratos indefinidos, en las que se ponga el foco en que la persona joven que acceda a ese puesto, tenga una proyección de futuro real en la empresa. Por otro lado, hay que reducir el altísimo porcentaje de personas jóvenes que solo acceden a contratos temporales o parciales contra su voluntad. Muchas, quieren trabajar más horas y días, sin embargo, no encuentran oportunidades laborales ajustadas a sus necesidades.

Asimismo, necesitamos que existan políticas activas y más urgentes que fomenten que las personas jóvenes puedan emanciparse de alquiler, sin tener que sobreendeudarse hasta el 90% de su salario, como serían ayudas al alquiler o el control de los precios de los alquileres en las zonas más tensionadas. Y es fundamental que también se lleven a cabo políticas más a medio-largo plazo y sostenibles, como el aumento de parques de viviendas públicas, no centrándonos únicamente en viviendas de nueva construcción, sino en rehabilitación de cascos y viviendas antiguas e inhabitadas.

El empleo podría ser una herramienta fundamental en la lucha contra la pobreza pero las altas tasas de temporalidad, de desempleo, jornada parcial, subempleo y los salarios bajos incrementan la pobreza entre las personas trabajadoras jóvenes ¿cómo debería ser el empleo juvenil del futuro, también para la juventud con más dificultades con el fin de no dejar a nadie atrás?

El empleo juvenil debe ser empleo, es decir, no podemos pensar en un futuro para nuestras generaciones más jóvenes de hoy o de mañana, si ya les estamos marcando que los puestos de trabajo a los que accedan estarán etiquetados por su condición de joven. En imprescindible que en España empecemos a crear empleos de calidad, con salarios dignos, con contratos indefinidos. Debemos crear más puestos de trabajo de alta cualificación, ya que tenemos muchísimas personas jóvenes egresadas que no encuentran una salida profesional acorde a su carrera académica y perdemos a muchas de ellas por ir a buscar esas oportunidades fuera de nuestro país. Y a su vez, debemos crear más puestos de trabajos de cualificación técnica, ya que abundan los empleos que no exigen una capacitación técnica elevada, y dotando de reconocimiento social a la FP. Además, el empleo del futuro sí que debe ir dirigido hacia la industrialización sostenible y la investigación, con perspectiva de transición digital. De este modo, el empleo que creemos será duradero y acorde a las necesidades de la población de hoy, respetando a la del mañana.

El acceso a la vivienda parece otro sueño que no puede hacerse realidad. La compra se hace imposible para la mayoría de las personas jóvenes y el alquiler no es fácil con precios en ascenso ininterrumpido desde 2015. ¿Cómo España puede superar la exclusión residencial de sus jóvenes que arrastra desde hace décadas?

Implementando las medidas que hemos citado anteriormente. En España es necesario atajar problemas estructurales, con soluciones globales y valientes. Es imprescindible crear políticas desde el saber, sin perder el foco del objetivo, que debe ser, no dejarse a una o varias generaciones atrás.

Antes de que irrumpiera la COVID-19, cerca del 32% de la juventud adulta entre 16 y 30 años se encontraba en riesgo de pobreza y/o exclusión social; de hecho es el grupo de edad más empobrecido. ¿A qué compromisos deberían llegar los grupos parlamentarios para luchar contra el empobrecimiento estructural de la juventud en España?

A aquellos compromisos que tengan como objetivo alcanzar la igualdad real en derechos para todas las personas. Desde el acceso a la educación, pública, de calidad y gratuita, para todas; la garantía de acceso a los suministros básicos en las viviendas para quienes más lo necesitan; hasta la equiparación de los salarios con el coste de la vida, sobre todo de las personas jóvenes. Si echamos la vista atrás, la proporción es insalvable para casi cualquier persona que esté comenzando a construir su proyecto de vida.

Entre ese 32% de juventud en riesgo, hay una parte significativa que está invisibilizada y siempre parte con mayores desventajas. ¿Cree que la juventud está suficientemente organizada? ¿Cómo deberían desarrollarse los procesos de participación inclusivos que visibilicen la situación de esa juventud en situación de mayor vulnerabilidad?

Existen muchos espacios de participación juvenil, organizada, y otros que están surgiendo desde hace unos años fuera del marco de lo formal. Para que haya cada vez más participación, se debe ver un reconocimiento social al valor que aporta la participación, así como un papel activo y real en la toma de decisiones acompañando en la creación de medidas y políticas. Para que los procesos participativos sean inclusivos deben romper todas las barreras, integrar las necesidades de todas las personas como propias, y defender la igualdad de oportunidades y equidad de recursos.

Las entidades y redes que conformamos la EAPN España defendemos la importancia de la participación social de las personas que parten con mayores desventajas, una participación enfocada en la defensa de derechos sociales y humanos. Y en ese sentido, hace poco más de un año la EAPN España y el Consejo de la Juventud de España firmamos un acuerdo de colaboración con el fin de establecer mecanismos de coordinación y colaboración en temas relativos a los efectos de la pobreza, desigualdad y/o exclusión social en la población joven y en sus posibilidades de participación social. ¿Por qué son oportunas y qué mejoras pueden aportar este tipo de alianzas?

Son oportunas porque tenemos un grueso de las personas por las que trabajamos que son comunes, y porque las alianzas son imprescindibles para construir una cooperación que sea sólida y garantizar un mayor alcance en la consecución de objetivos. Algunas mejoras que esperamos poder cumplir con alianzas como esta es la de llegar a más personas, perpetuar el derecho de la participación juvenil de las personas más vulnerables y aminorando los efectos de la pobreza, desigualdad o exclusión social en la población joven.

Se habla mucho del futuro de la infancia y la juventud pero en muchas ocasiones no se tiene en cuenta su presente. ¿Estamos invirtiendo suficientes esfuerzos en el presente de las personas jóvenes?

Sin duda habría que responder que no, o no lo suficiente. Todos los datos nos muestran que la situación de la juventud, que hace unos 20 años era mucho más similar a la de la población mayor de 30 años, cada vez está sufriendo una brecha de desigualdad más marcada. Y un país que no protege a su juventud, no es una sociedad sostenible.

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